Por Alejandro Pérez Rayón
El viernes de hace dos semanas me habla el Tiburón (Mariano Castelao), "Estoy organizando una subida al Izta para bajar volando... ¿te apuntas?"
"Pero ¿nos vas a dar Red Bull?"
"De hecho, esto lo estoy organizando para Red Bull y vienen un par de pilotos "estrella" con nosotros." "Apúntame..."
El jueves, saliendo de trabajar, a eso de las 10:00 pm, paso por Gus y salimos rumbo a las montañas. (Cuando hay buen clima pos hay que hacer algunos sacrificios, jejeje) 4 inchis horas pa llegar a Paso de Cortes, nomás no acaban con la salida a Puebla y mejor proselitismo que ese pal PRD no puede haber... solo un consuelo.
A la 1:30am estamos llegando a la Joya, Gus decide dormir en el carro y yo en el piso afuerita del carro. La temperatura es de -7 ºC. A las 4:00am suena mi teléfono, es el Tiburón, que están saliendo del refugio de altzomoni y que piensan llegar a la Joya a las 4:20am, que si empezamos a caminar a esa hora?.
Bueno, pues no hay de otra, aunque creo que es demasiado temprano... pero bueno, la luna es llena y la luz plata que se cierne sobre la mujer dormida es un verdadero deleite a la pupila, no hay sombras mas definidas que las sombras de luna... se me olvida lo pesado de la ultima semana de chamba y la pesadilla de la salida de la ciudad.
A las 5:00 am, finalmente, comenzamos a subir. El grupo de Chris Santacroche y de Ottar L. ya va adelantado una media hora, así que hay que meterle chancla para alcanzarlos. La idea es subir a los pies del Izta para hacer un vuelo desde ahí, quizás con la suerte de poder aterrizar en el Pecho (el objetivo se repite por enésima vez sin haberlo logrado todavía, quizás hoy se pueda...). Como a los 45 minutos alcanzamos a la banda y me presento con Chris y Ottar.
Les platico un poco como es el asunto, les digo que queremos "volar" y no solo pianar en un despegue mañanero, con esto les cambia la cara... ellos traían la idea de hacer un "sled ride" (descenso) nada mas, pero esta nueva perspectiva cambia las cosas.
Como a las 7:00am el cielo se empieza a pintar de la sangre del sol que viene de pelear con los demonios en Ixtlán (creo que es Ixtlán el infierno azteca). La belleza del momento nos deja sin aliento y el Popocatepetl, con la nieve hasta las rodillas, nos saluda con un penacho de fumarola tan rojo como las nubes planas que lo rodean. A las 7:30am ya estamos en el mismo lugar desde donde despegué por primera ves hace más de dos años en ese épico primer vuelo desde los Pies del Iztaccihuatl. Altura: 4,500 msnm.
Y Comienza el parawaiting....
Y sigue el parawaiting.... (yo aprovecho para recuperar horas de sueño).
Y continúa el parawaiting.... (yo aprovecho para visitar la cumbre del los pies unos 60 metros mas arriba)
Y finalmente a eso de las 2:00 pm el viento empieza a enfrentar de ves en cuando, y cuando no, el viento de cola es fuerte y contundente...
Ottar y Chris platican un rato a solas y deciden intentar despegar.
A mi me parece aun muy peligroso pero ellos saben lo que hacen. Yo prefiero esperar a que las condiciones se definan mejor para evitar alguna sorpresa desagradable. Pero entiendo la diferencia de niveles y decido pegármeles para aprender todo lo que pueda.
Poco a poco el viento enfrenta más y más. Solo me preocupa que las nubes que ya se están formando, vayan a bajar demasiado y que el despegue se tape, pero prefiero esto a salir a volar a un rotor.
Pero de los grandes se aprende y para eso estamos en este mundo, para aprender…
Veo como Chris trata de despegar pero le toca una racha de cola que lo planta unos 20 metros mas abajo en un sink macabrón.
Ottar extiende su vela y en un despliegue de maestría hace un despegue casi sin viento y de reversivo.
Comienza a volar frente a nosotros y se nota, en las sacudidas de su vela, la turbulencia. De todas formas nos regala unos Wing Overs espectaculares, si, wing overs a 4600 metros sobre nivel del mar y en un ambiente turbulento como el solo (un cuasi-rotor)… sorprendente y bello, con un fondo increíble.
Al poco rato Chris despega y se une a la danza. Pero para entonces las condiciones comienzan a estabilizarse y prefiero concentrarme en preparar mi propio equipo.
Ahora todas las veletas voltean al mismo lado. La adrenalina fluye y en el primer intento veo que traigo un twist en un raiser (la noche anterior había cambiado el arnés y lo había conectado mal) así que bajo la vela y arreglo el problema.
En lo que estoy en esas veo a Mariano despegar impecablemente.
Segundo intento y se me cruza el viento en último momento, de nuevo aborto y reacomodo mi vela entre las rocas.
El tercer intento es aun con viento cruzado pero bien controlado y a volar se ha dicho.
Siempre es rico salir a volar ya en cloud base… ya nomás hay que mantenerse ahí.
Veo a Mariano entrar y salir de las nubes, con su vela nuevecita comportándose increíble.
Estamos estrenando las nuevas RA de nova, DHV 2 con performance de DHV 2-3… calientonas pero muy seguras. Y que mejor lugar para probarlas que en gran altura y en un ambiente hostil y turbulento como el de nuestros volcanes.
Tanto Mariano como yo traemos los arneses de montaña, significando esto que estaremos volando aquí en el límite inferior del rango de peso.
Pero las Ra se comportan increíble, ágiles y con mucha presión, firmes y monolíticas, tranquilizadoras.
Al poco busco a Ottar y a Chris para irnos por ahí de cross pero los veo ya muy bajos y a punto de aterrizar en el oficial de Altzomoni.
El tiburón no trae radio pero a base de gritos nos comunicamos chido.
Gustavo, aun en el despegue parece tener algún tipo de problema… creo que tenemos que aprovechar las condiciones del momento para lanzarnos, siento que se puede sobre desarrollar en cualquier momento poniéndose el asunto muy peligroso.
El Tiburón me grita “Amecameca” y yo le respondo “Paso de Cortes y luego vemos…”.
Así que nos vamos montando en la convergencia (la típica de casa en Paso de Cortes) y en nada de tiempo ya volamos sobre el refugio de Paso. A esa altura nuestra velocidad trim es como de 46 km/hr.
“Solo” estamos a 4,500 metros sobre el nivel del mar (700 sobre el piso en este punto) y la idea de lanzarnos al Cerro Águila es un poco atrevida. El bosque en esa zona es denso, largo y los árboles más “pequeños” tienen entre 20 y 30 metros de altura…
Pero como suele suceder en este lugar, se empieza a formar una nubecita justo hacia allá. El Tiburón la ve y nos lanzamos juntos. La nubecita no jala demasiado pero el horizonte no deja de bajar y sabemos que llegamos al aterrizaje oficial de Cerro Águila sin problemas.
La Ra si que vuela bien, sorprendiéndome a cada instante. Creo que con el L/D que nos da esta belleza seguro que llegamos a los valles frente a nosotros. Aun cuando mi vario marca viento en contra de 15 km/hr.
Pasamos cerca del despegue de cerro Águila y nos gritamos “Termal de Casa”. Y como es rutina, encontramos un muy buen +6.5 m/s que nos zarandea y nos regaña rompiéndose y volviéndose a formar. Aquí el deseo de haberme lastrado un poco más se vuelve casi arrepentimiento. Pero me amarro los huevitos y me aguanto hasta que siento que llegamos al techo.
De ahí nos volvemos a gritar “Amecameca” y ahí vamos, en formación, separados unos 100 metros.
Ahora ya volamos sobre el Valle y vamos buscando los campos de maíz más secos y amarillentos. Pero las termas están muy derivadas hacia atrás. Así que nos concentramos únicamente en las que sean de mas de 2 m/s.
Una terma, otra, y otra, buscando y encontrando.
Finalmente Amecameca esta a tiro de glide. Por el radio me comunico con Gus y le digo donde estamos “Que chido, felicidades, lo único es que TU TRAES LAS LLAVES DEL CARRO!!!!”
Ni modo, un cross es un cross y mas siendo la primera ves que podemos bajarnos desde Paso de Cortes hacia los valles occidentales (siempre esta fuerte el viento del sur-poniente, aunque otras veces no estábamos volando velas tan buenas como las que traemos ahora).
Volamos sobre las orillas de Amecameca y veo que Mariano pierde altura demás, lo veo girar algunos gacesitos pero no la pude prender y se regresa un poco para aterrizar junto a la carretera Amecameca-Paso de Cortes.
Yo comparto su suerte y aterrizo en el mismo campo que el.
¡¡¡¡QUE VUELAZO!!!!
QUEDA OFICALMENTE ABIERTA LA TEMPORADA DE VOLCANES.
¡¡¡¡Y con que vuelo!!!
El regreso al DF lo hacemos vía Tepoztlán, que aunque mas larga, asegura 2 horas en vez de 4 como en el trayecto de ida a los volcanes.
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