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Por: Héctor Serrano "Chifus"

Desde que desperté, el día se veía prometedor, la ventana de mi recamara da directamente a los cerros de San Agustín y Escalerilla, que dominan la mesa al norte del Peñón, y que es donde típicamente se forma la convergencia, había ya desde temprano cúmulos bien formados unos 600 metros sobre el San Agustín, pensando ya la ruta desde que me levante de la cama, sonreía pensando en los kilómetros que me gustaría hacer, el día anterior había sido excelente, aunque no tan bueno como prometía éste.
El día antes había aterrizado cerca del nevado de Toluca y me sentía aún más optimista con este día, así que tomo el bus que sale de alas, apodado “la Mari”, es un micro comprado recientemente por el tío, de color verde, así que todos lo bautizaron como la Mari Juana, por verde, el ambiente era muy optimista y todos hablábamos de ir al divisadero, luego a Los Saúcos, Cerro Gordo y Valle, cerca de 80 kilómetros en total, llegando al despegue.
El día empezó a prender temprano, y a las 10:30 ya había gente 800 metros sobre el despegue, el viento estaba definido en sur, y las nubes estaban ya altísimas, y “peinadas” hacia el norte, así que después de un poco de calma en el despegue, y un momento en que se puso de cola el viento, decidí despegar, sentía que se podría poner definitivamente de cola o por lo menos de lado ya que el viento empezaba a ponerse sur-este, como efectivamente se puso, después me contaron que después de mi, ya nadie pudo despegar, y se quedaron mirando a los que ya estábamos en el aire.
El plan era hacer la triangulación divis-saúcos-cerro gordo-valle, y así quedamos de acuerdo con varios greengoes que ya abundan en el despegue y algunos otros más, -nos vemos en el espinazo para irnos juntos- les digo, todos asienten optimistas. Así que despegó, veo que en la terma de la casa hay un pequeño gaggle que sube lento y poco, así que decido irme un poco más hacia la siguiente “chichi” a la izquierda del despegue, llegando siento una terma suave y rota, empiezo a girar y 100 metros más arriba, todavía no se ponía consistente, el trafico se había quedado en la terma de la casa, más hacia el despegue, unos minutos y unos 50 metros después, la terma empezó a ponerse buena, así que empecé a cerrar más el giro y a subir un poco más rápido, una Oasis de Gin se arranco hacia donde yo estaba y llegó debajo de mi, entrando agresivamente a la termal, que para entonces, ya era de 3.4 m. seg. Continuamos girando cerrados hasta que se empezó a poner más suave, ahí empecé a ganarle altura al Oasis que antes venía pegado a mis pies, usando la fineza de mi ala conseguí sacarle unos 150 metros de diferencia, ahora ya estaba a unos 600 mts. Sobre el despegue y cerca del Peñón, me enfiló hacia éste, abierto sobre el valle, donde se veían unas nubes formándose rápido, planeo cerca de un minuto y de pronto, empieza el vario a pitar poco a poco, y llega hasta los 3 mts. Seg. Y pienso, “bueno, si es de más de 3 gírala”, es una regla que aplico en las competencias, para ir un poco más rápido, no giro nada de menos de 3, a menos por supuesto que estén muy suaves las condiciones.
Giro, giro y giro, me deriva hacia el Peñón, sobre el cual ya venía alto, sigo girando, y se empieza a poner mas buena todavía la terma, como a los 1100 sobre despegue encuentro la cizalla y se pone un poco violenta la cosa, y apenas son las 11:30, la terma sigue potente así que sigo girando y paso la cizalla, por fin llego a base de nube, que está a 1580 mts. Sobre el despegue, y estoy derivado un poco al norte de las paredes, detrás del peñón, excelente, volteo a ver el paisaje, uuufff, es uno de los días más limpios que he visto, la visibilidad es excelente, el divis se ve perfectamente, y cuando volteo al norte, me sonrío, la calle de nubes esta formada perfectamente hacia Zitacuaro, así que digo a todos por el radio “estoy 1500 sobre despegue, voy a cancelar la ida al divis y arranco para Zitacuaro, nos vemos más tarde”, una voz decepcionada se oye “entendido, a Zitacuaro, buen vuelo.” Es jeffo, que tenía esperanzas de ir al divis, pero que se quedó sin poder despegar por el cambio de dirección del viento.
Empiezo mi planeo un poco hacia el nor-oeste, tratando de alcanzar las nubes que hay en esa dirección, planeo sobre el cerro gordo, unos 400 metros sobre la cima, poniendo toda la fe en las nubes de adelante… pero nada, ya estaba debajo de las nubes y en el borde del bosque de cerro gordo, pegado al lago, todo estaba en calma, así que recorrí una pequeña cordillera esperando encontrar ascendencia ahí, mas no había nada, regreso un poco acercándome a la carretera, y por fin decidí aproximar en un rancho enorme al nor-oeste de cerro gordo, aproximo, y ya en mi planeo final pensé “voy a pegarme un poco más a la derecha, tal vez ahí encuentre algo, sobre esta línea de árboles” , de inmediato el vario empezó a sonar, débil y rota, se estaba formando una termal pero era mejor que aterrizar ahí, así que di un giro completo, más o menos a una altura de 40 metros sobre el piso.
Seguía subiendo, pero muy suave, no importa, subir lento, es mejor que bajar, así que girando otra vez, se notaba que la termal estaba tierna, no se formaba bien todavía, eran burbujas más que nada, pero subía, voltee varias veces a ver si había alguna indicación de otra termal subiendo más fuerte a mi alcance, pero no encontré nada, así que me recordé a mi mismo tener paciencia, ahora los 40 metros sobre el piso ya eran 150, y la terma empezó a madurar, “uufff, estuvo cerca, por lo menos de aquí ya llego a aterrizar a Valle”, pensé en voz alta, y más tarde “bueno, de aquí ya puedo llegar a surfear la torre” y otro poco más tarde “parece que ya alcanzo a cruzar el lago”…, voltee a ver hacia el este, y vi 2 parapentes en la nube, sobre “la casa” uno con rumbo al cerro gordo, y el otro empezaba a planear hacia el lago, Eric Salgado y Alaska Jack respectivamente, “espero pronto subir a donde ellos están”.
Esa termalita se convirtió un una potente termalota que me subía 4.5 mts. Seg. Y aumentaba, me estaba derivando exactamente por arriba del lago, casi por el centro, para cuando deje de girarla que se puso mas suave, estaba yo 1500 metros sobre despegue de nuevo, y con nubes adelante, que claramente indicaban una convergencia, el GPS marca 49 k/h buenísimo, ya estoy en camino a Zitacuaro, son las 12:15, estoy 1500 sobre despegue, sobre el santuario, en la costa norte del lago, viajando en la convergencia, subiendo a 1 mt. Seg. Y con el viento empujándome hacia donde quiero ir, ¿quá mas puedo pedir?...
Pues que dure mas por supuesto, llegué detrás de la cordillera norte del lago, y me caí de la convergencia, con fuertes descendentes y un hoyo azul adelante, Jack había planeado un poco más hacia el oeste manteniéndose dentro de la convergencia, pero yo ya había puesto el gol mentalmente en Zitacuaro, así que decidí arriesgarme directamente hacia el norte…
Cayendo muy rápido, aunque con la misma velocidad horizontal, avancé y avancé atravesando el valle detrás del santuario, con el vario desagradablemente mudo, pero delante de mi, a unos 5 kilómetros hay otra cordillera que separa el valle sobre el que me encuentro del valle de Donato Guerra, está enfrentado al viento, los arboles lo hacen ver como si fuera la lana de un borrego verde, la vegetación es cerradísima, y el sol le pega perfecto de frente, encima tiene una nube a la que mentalmente bautizo como “la nave nodriza”, calculó que si llego con altura a esa cordillera seguro voy a encontrar ascendencia, así que espero, el vuelo a campo traviesa en parapente es un juego de ajedrez tridimensional donde la paciencia es la mayor virtud, así que espero un poco más…
Llego a esta cordillera que debe tener un desnivel de unos 800 metros con respecto al piso con una altura de unos 250 mts. Sobre el piso, suficiente para buscar una termal, o si es necesario, buscar un campo y aproximar cómodamente, pero parece que no va a ser necesario, de pronto siento como me empujan hacia la izquierda y mi vario se pone a gritar jubiloso, mientras muevo mis manos para compensar el trozo de tela que esta sobre mi cabeza y que se ha vuelto una extensión de mi cuerpo, aquí esta… la nave nodriza me llama, tremenda termal que una vez que logro centrar, (esto me toma generalmente unos 3 ó 4 giros, de nuevo la paciencia es importante), volteo a ver el vario y me indica 7.2 mts. Seg. Excelente. Volteó hacia la madre nodriza otra vez y ya sé hacia donde me lleva esta termal. Jack me vio y se lanza a cazar esta mole de aire caliente que ya hice mía, así que viene a “mi termal” pero parece que tiene problemas centrándola, no consigue subir tan rápido como yo, lastima, pero me propongo esperarlo en cuanto llegue a la base de la nube, que ya esta cerca ahora, y la fuerza de la terma sigue aumentando, ahora con picos de 9 y 10 mts. Seg. “sabía que en esa montaña iba encontrar ascendencia, es un detonador perfecto” pienso y sonrío, acordándome de todos los artículos, libros, comentarios o historias que he escuchado o leído sobre el tema y que cuando están bien asimiladas crean lo que se conoce como instinto, la suma de toda la información y conocimiento que recopilas a través de los años crea nuestro instinto, esto es dejando actuar nuestro “feeling”, esa cosa misteriosa que todos tenemos, pero que algunos escuchamos y otros no, pero que combinado con experiencia es prácticamente infalible…
Cerca de la base de la nube, la termal se convirtió definitivamente en chupazon, con el vario gritando que voy subiendo a mas de 10 mts. Seg. Escucho de pronto otro sonido encima del vario, beeep beeep, y se que eso no puede ser bueno, volteo en cuanto puedo, la turbulencia es fuerte, y con esa tasa de ascenso, cualquier cosa puede pasar…
Bueno, pues las pilas de mi GPS se acabaron en el momento menos indicado, estoy siendo atraído a la nave nodriza a más de 10 mts. Seg. Con una turbulencia del carajo y ahora sin GPS, coño¡¡¡ bueno, pues nada, a escapar de la nube, aunque no se ve peligrosa, no tiene ningún desarrollo vertical importante, siempre tengo en la cabeza que meternos a las nubes es hacer trampa, además, no me gusta quedarme en blanco tanto tiempo como parece que esta nube me va a tener, a aguantarse, orejas, a ver una mano primero, y luego otra, bien, no importa que se mueva para todos lados, es necesario, ahora un poco de patín, a escapar hacia el oeste, es el hueco azul mas cercano, ahí vamos, no hay remedio, me va a tragar la nube, desaparezco con todo y orejitas y patín, y sin GPS, me siento chiquito, demasiado humano y frágil, indefenso en mi aeronave de plástico, carne y hueso
Trato de mantener el rumbo, volteo a buscar el sol a donde estaba la ultima vez que lo vi, hace ya unos eternos 45 segundos o algo así, nada, la nube es muy densa, sigo subiendo , aunque cada vez más lento, si mal no recuerdo hace casi unos 60 segundos, que se sienten como años, la base de la nube estaba mucho más arriba que la montaña más alta, lo que me tranquiliza un poco, pero sigo muuuuy incomodo por el hecho de que no veo nada más que nube, pero ya estoy subiendo mucho más lento, ahora alcanzó a ver algunos rayos de sol que consiguen penetrar la nube, volteo hacia arriba, o donde yo pienso que es arriba, ya que dentro de la nube, podría estar volando de cabeza y no darme cuenta por la desorientación que causa no tener puntos de referencia, y alcanzo a ver el sol, sigue donde lo deje la ultima vez, arriba y a mi izquierda, bien, llevo la dirección correcta, es hora de soltar orejas y patín, sólo concentrarme en la turbulencia, y la dirección.
Por fin, allá abajo se ve un río, los reflejos plateados que me manda a manera de saludo me recuerdan que hay que respirar de vez en cuando, aaahhhh, ya voy saliendo de la nube, caray, que fuerte estuvo eso, volteo a ver mis instrumentos, el GPS apagado, la cámara se cayo dentro de mi arnés por la turbulencia, sólo el vario sigue como debería, pero lo mejor es que ahora marca 3996 metros sobre el nivel del mar¡¡¡ eso hace que olvide el minuto y medio que estuve perdido dentro de la nave nodriza, ahora, ya veo el cerro del cacique, que vigila a Zitacuaro desde el sur, significa que tengo que brincarlo para llegar a donde es mi gol imaginario, calculo que me faltan unos 20 kilómetros, y la calle de nubes sigue ahí, excepto por un hoyo azul a medio camino entre Zitacuaro y yo…
¿Pero si me vuelve a chupar la nube? IDEA¡¡¡ recupero la cámara con la línea de parapente con la que la aseguro a mi cockpit, aquí hay pilas casi nuevas, de inmediato me decido, ya estoy aquí y no voy a perderme la conclusión de este vuelo por que no tengo pilas en el GPS verdad? Tomo una ultima foto y me pongo a cambiar las pilas de la cámara al GPS, con cuidado, aquí arriba hay todavía un poco de turbulencia, pero nada como hace rato… por supuesto, se me cae una de mis pilas recargables en alguna parte del bosque al sur de Donato Guerra, espero que no le caiga a nadie en la cabeza… pero ahora prendo el GPS y es como si hubiera parado a cargar gasolina, me siento listo para enfrentarme a otras cuantas nubes en el camino…
¿Y Alaska Jack??? Ni idea, se quedo por allá abajo, o esta dentro de la nube… suerte…
Sigo en base de nube, volando a 60 kilómetros por hora, el viento ya es más fuerte a esta hora del día, es la 1:30 y estoy a unos kilómetros de mi gol, el viento en esta zona es ahora sur-oeste, y yo me dirijo ahora al nor-este, a la cordillera que esta enfrentada al viento, al sol y que es también un detonador perfecto de termales, llego a la cordillera, pero parece que ahora no funciona, estoy cayendo rapidísimo, creo que no esta tan enfrentada al viento esta cordillera, es tan grande que me hace perder la proporción, siento que estoy rascando las faldas de la montaña, pero en realidad estoy a la mitad, pero el ver tanta montaña hacia arriba me confunde, avanzo un poco más y llego a una cara que si está bien enfrentada al viento, empiezo a subir con el viento que choca con la montaña, y veo que ya estoy a unos 5 kilómetros de mi gol, podría darle la vuelta al cacique por la cara oeste, pero el viento ya es fuerte, y me va a tomar mucho tiempo ir hasta allá, voy a tratar de subir con el dinámico y pasarle por encima, el paisaje es increíble esta cordillera debe tener como 3500 m. SNM…
Siento como el viento ha ido en crescendo, lo que me pone incomodo, una plegada tan cerca del cerro y si recupero bajo, no voy a llegar a ningún aterrizaje, calculo todas las posibilidades, ¿seguir pegado al cerro? ¿Habrá señal de celular ahí? Un rescate tardaría demasiado, y salir caminando uff, demasiado también, bueno, la ocasión me indica que me separe un poco de la montaña, o que me decida y le de la vuelta al cacique, que es lo más seguro, así que me separo un poco lentamente de la montaña, el viento es probablemente de unos 20-25 kilómetros por hora…, pero ahora, no hay dudas ya, empiezo a sentir que mi vela quiere adelantarse, y ese movimiento tan familiar me saca de las dudas, ahí viene una termal¡¡¡, entro en la termal y dejo que la vela acelere, perfecto, el vario empieza a cantar, mientras marca 3.7 de ascenso, “esta es, con ésta me voy sobre el cacique” y empiezo a girar, si, es un 4 constante, perfecto, aunque deriva mucho por el viento, mi tasa de ascenso es mayor a la pendiente de la montaña, puedo girar separado de la montaña y la deriva no me va a acercar demasiado…
Unos minutos después, estoy de nuevo casi a 4000 mts. SNM puedo ver todo Zitacuaro, me voy de esta termal que sigue subiendo a 4, pero con esto llego sobradísimo, paso a un lado del famoso Cacique, no parece tan alto ahora, debe tener 3300 mts. SNM le paso muy alto por encima…
Llegué¡¡¡ estoy sobre el pueblo altísimo, es la 1:50, ahora creo que el problema va a ser bajar, busco algún terreno céntrico, pero nada, todo es cables y casas, así que me voy a aterrizar hacia el este, la salida hacia Toluca, donde además puedo tomar un aventón hacia el monumento, que entronca con la carretera a valle y a una sopa caliente y a una cerveza fría… pero eso será después de que aterrice, tengo que concentrarme en encontrar un lugar donde no vaya hacia arriba, haciendo orejas y espirales me tengo que acabar los 2000 metros que tengo sobre el piso, así que poco a poco empiezo a descender, me canso, suelto la espiral y beep beep beep, voy para arriba otra vez, pero por fin, encuentro un lugar donde mi tasa de ascenso es de solo .5 y me pongo a hacer espirales, no muy largas, quiero siempre tener el campo que escogí debajo de mi, por si el viento es muy fuerte…
Un rato después, ya estoy aproximando y como pensaba el viento es fuerte, nada grave, pero prefiero aproximar montado en el campo, al final el gradiente me ayuda a tomar velocidad y acumular energía para un buen frenado, bajo las manos para frenar y toco el piso suavemente un poco después…. Ooouuuuuuch¡¡¡ me arden los dedos de las manos, y siento como si los pies fueran a estallar por el impacto con el piso, como si todos mis huesos fueran de cristal, aun así, logro correr un poco para disminuir la velocidad gradualmente, mantengo la vela arriba para que no caiga en unos matorrales y camino hacia atrás pero me duelen los pies y las manos, mejor la bajo, cae desarmándose completamente y yo volteo a ver a la inevitable horda de niños que viene corriendo hacia mi, dispuestos a pisotear la tela de mi parapente, las líneas de competencia, y hasta a mi si me siento a descansar, así que hago un esfuerzo y encebollo la vela, y camino hacia donde el pasto esta más limpio…
Por fin están aquí los niños, donde quiera que aterrices, en los sitios más remotos, donde piensas que vas a tener que quedarte a fundar un nuevo pueblo por que está muy larga la caminata a la carretera, ahí encuentras siempre una bola de niños preguntando inevitablemente: ¿de donde se aventó? ¿Qué se siente allá arriba?, ¿no le da miedo?, ¿Estos hilitos son los que lo cargan? ¿De donde viene? Y de nuevo a contestar: de un cerro, se siente chido, si un poquito, si, sólo esos hilos, desde Valle de Bravo, y siempre sonríen incrédulos de que algo así como un calcetín inflado, un paracaídas, pueda volar de esa manera… aunque pensándolo mejor, si es un poco increíble que un pedazo de trapo pueda volar de esa manera, no me deja de asombrar, eso me gusta, y me sonrío…
Termino de empacar, y los niños se van por donde vinieron, algún señor se acerca con curiosidad, pero desde lejos decidió que si era terrestre, pero que simplemente estaba loco y se fue, ahora como regreso? Espero que pase algún camión por aquí, camino unos 50 metros, y encuentro la que ahora es autopista a Toluca, “si, párese ahí, que ahorita viene el camión y se lo lleva” me informa una señora a quien pregunto y a quien no le da mucha confianza ver a un bicho cargando una maletota con cara de hambre que acaba de caer del cielo, pero es mas amable que desconfiada y me señala una parada de camión donde hay una tiendita, mmmmmmperfecto, necesito comer algo de la deliciosa chatarra que venden en cualquier tienda, pero apenas cruzo la carretera y bajo mi equipo, veo el camión que me hace señas, si, voy para el monumento, si, esta es mi “maleta”, bueno, la echo abajo, gracias…
Bajándome del camión en la desviación, se para un taxi color naranja que me es familiar, y dice sitio Valle de Bravo, muuuy bien, me subo y le doy vueltas a mi vuelo en mi cabeza, que alucinante, necesito llegar a bajar el track log, para revivirlo, y así, cabeceo de sueño todo el camino hasta Valle, me cobra muy barato y claro, el taxista no me hizo ninguna pregunta, ya están muy acostumbrados a ver bichos de estos, sucios, cansados, hambrientos, y cargando una maletota, pero todos con una sonrisa que no se puede explicar, le pago, me sonrío de nuevo y se que ya estoy de regreso en casa… mañana quien sabe a donde llegaré…
Héctor Serrano "Chifus"
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